Causas y Opciones para Corregirla

Si usted sufre de resequedad vaginal, no está sola al respecto. Literalmente millones de mujeres en ocasiones tienen dificultades a causa de una autolubricación insuficiente; sin embargo este es un problema que generalmente es temporal y puede ser solucionado fácilmente.

Su primer paso debe ser comentar esta condición con su médico, sin sentirse apenada al hacerlo, ya que seguramente su doctor estará al tanto de sus múltiples causas y remedios, y quizá usted tenga algún problema específico que requiera tratamiento. En la mayoría de los casos la causa es una condición temporal de su cuerpo y, si su médico no encuentra ninguna enfermedad existente, es probable que le sugiera usar un buen humectante vaginal que le proporcione además la lubricación necesaria.

Muchas veces se piensa que la resequedad vaginal solo causa molestias si se tienen relaciones sexuales, pero no es así, ya que la vagina naturalmente debe estar húmeda para mantener la integridad del epitelio que la recubre y las condiciones normales de acidez que forman parte de las defensas naturales de la vagina y evitan la presencia de infecciones por gérmenes que normalmente no se desarrollan allí, lo que además de la incomodidad de percibir la resequedad en esta zona puede haber mal olor.

La resequedad vaginal, así como sus causas varían de persona a persona, siendo las causas más comunes:

CLIMATERIO
LACTANCIA
ANTICONCEPCIÓN HORMONAL
MENOPAUSIA
INFECCIONES
LAVADOS FRECUENTES
CIRUGÍAS
EMBARAZO
EJERCICIO EXTENUANTE
TENSIÓN
NERVIOSISMO
USO DE ALGÚN MEDICAMENTO

Cuando la resequedad vaginal causa incomodidad o dolor durante el coito (dispareunia) o fuera de él, o cuando el compañero sexual utiliza un condón (preservativo), es muy probable que se requiera de un auxiliar que lubrique y, preferentemente, humecte la vagina. El uso de estos lubricantes disminuye la posibilidad de la LACERACIÓN del epitelio vaginal y los problemas secundarios a esto que pueden presentarse. En el caso de parejas que utilizan preservativo la acción lubricante de auxiliares adecuados disminuye la posibilidad de la ruptura del condón.

Su elección de un lubricante vaginal es extremadamente importante.
Debe ser con base hídrica (o, al menos, soluble en agua). Procure no usar lubricantes provenientes del petróleo (como vaselina o aceites minerales); ya que no son solubles en agua, pueden adherirse a la mucosa vaginal y disfrazar infecciones o favorecer el desarrollo de bacterias.

Es conveniente que el producto que use sea ligeramente ácido, con un pH no mayor de 5.0, de tal manera que sea parecido al pH natural de esta parte de su cuerpo. Esto evita el desarrollo de bacterias que con mayor frecuencia invaden la vagina. Elija un gel ligero que no manche, preferentemente que tenga larga duración del efecto lubricante que le permita usarlo no inmediatamente antes del contacto sexual, ya que esto le permite una mayor espontaneidad y seguridad en esos momentos. Es importante que esté libre de esencias y sabores, ya que estos ingredientes son irritantes en la sensible área genital. Otro aspecto a considerar es que su aplicación sea fácil y conveniente para usted, además de fácilmente lavable por completo. Como regla, mientras más rápido se disuelva en agua, más fácilmente se eliminará. En otras palabras: es importante escoger el lubricante y humectante que se parezca más a la lubricación natural de su cuerpo.

 

Lubricantes Vaginales y Uso del Preservativo

El condón se usa cada vez con mayor frecuencia en la sociedad actual. Se ha reconocido como un auxiliar anticonceptivo, así como protección contra algunas de las múltiples enfermedades transmitidas sexualmente, tales como la sífilis, gonorrea, herpes y síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Es imperativo que cuando se usa este método se tomen las precauciones para obtener la máxima seguridad siguiendo las instrucciones impresas que usualmente lo acompañan y nunca use lubricantes derivados del petróleo con el preservativo, ya que pueden disminuir la resistencia del mismo, provocando que se rompa o se desintegre rápidamente. Otros lubricantes que popularmente han sido usados pero son de alto riesgo en este sentido son: aceite mineral o para bebé, jalea de petrolato, margarina, aceites comestibles, cold cream, crema para las manos o lociones corporales.

Seleccionen un lubricante que sea ligero y de larga duración; muchos de los lubricantes disponibles en el mercado, incluyendo los de los preservativos pre-lubricados dan una sensación agradable y se secan rápidamente causando que aumente la posibilidad de que el condón se rompa. Los humectantes/lubricantes de "larga duración" disminuyen este riesgo junto con el de la probable laceración del tejido vaginal.

 

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